Chayo, el pintor copalteco, orgullosamente Afromexicano

“Chayo, el pintor copalteco, orgullosamente Afromexicano”

Por Cristina García Florentino

Nacido en Copala, Guerrero, nuestro personaje es orgullosamente afromexicano, costachiquense, muy peculiar porque ha sido objeto de olvido por las instituciones educativas para la realización de su más valioso sueño como  bálsamo a todas sus inquietudes estudiantiles de lo cual estuvo lleno de aquello esperanzador hoy  extinto en el camino de la vida.

Enamorado del dibujo, la pintura, la música, la composición y la escritura, cuenta con incontables poemas escritos a mano  en papeles que delatan el paso del tiempo, todos de su autoría, poemas con verso, prosa y rima dedicados a la mujer, a la vida, a la naturaleza, al universo, trabajos iconográficos,  dibujos hechos desde su hogar han enriquecido su época dorada, su época de juventud estudiantil y estamos seguros que su trabajo algún día se afianzará en todos los rincones de nuestro  municipio Copalteco y de la Costa Chica Afromexicana y Guerrerense como algo entrañable y distintivo de su personalidad.

Este personaje del que hoy tenemos la oportunidad de hablar es mejor conocido como Chayo, pero su  nombre completo es Nazario Aparicio Guadarrama y  tiene alta relevancia en la tradición pictórica Copalteca, primero porque dibuja en sus primeros años juveniles dos murales, uno dedicado a San Juan Bautista el santo patrono del Municipio Copalteco, con extraordinario nato profesionalismo el cual permaneció varios años en la fachada o frentero de la iglesia (de su mismo nombre) de la población provocando la curiosidad de los Copaltecos  que con el paso del tiempo un día desapareció y nadie supo que fin tuvo, el segundo lo dejó plasmado en uno de los espacios de construcción en la escuela secundaria Otilio Montaño ubicada en la misma cabecera Municipal Copalteca.

Es un excelente poeta y escritor, tiene en sus poemas un acento bastante distintivo cuando declama, con perfecta dicción y una voz que le luce elegantemente afinada. Nos ha platicado que a estas alturas de su vida no le interesa recibir críticas o alabos, que ya está acostumbrado y que pueden ser para consagrarlo o ser destructivos y observamos que su  expresión natural  alínea formas y fondos porque a diferencia del poeta rimbombante o pseudopoeta chayo es una persona muy sensible, sencilla, honesta y eso sí, muy cautelosa.

Es conocido como uno de los mejores dibujantes pero también pinta, canta, compone y declama. Dice que se adapta a todo en la vida pero su pasión es dibujar, pintar y  especialmente manejar. Le complace crear dibujos “por encargo” para satisfacer al demandante de sus servicios pero pudimos constatar que todos están impregnados de ese don con el que nació, expresivos, con los recursos poéticos, históricos y  gracias a muchos estudiantes ha pintado una gran diversidad de cuadros con conocimientos naturales, natos y con un nivel muy profundo. Chayo también es melancólico como todo ser humano cuando alguna esperanza se extingue en el ocaso como la de recuperar su certificado de secundaria, algo que le partió el alma y toda esperanza posible porque abandonó su sueño de estudiar “aunque sea para maestro”.

El conteo de sus dibujos y cuadros pintados suman una gran variedad, son cientos, la mayoría entre féminas, felinos como jaguares, tigres o gatos y aves silvestres. Sus dibujos y todas las imágenes llevan impregnadas una técnica con mucho arte que ha sabido combinar con la escritura todo acompañado con pinceladas, lápices, pinturas, colores con tintes culturales de arraigo regional y poblacional, datos y descripciones muy detalladas donde por sus dimensiones y formatos utiliza a la vez imágenes que fue elaborando en distintos mundos, tiempos  y espacios para su realización. Los animales y todo tipo de imágenes, naturales y de rostros, figuras femeninas y paisajes naturales son su fuente de inspiración que logra resaltar coloreando con pinceladas alegóricas más que decorativas que forman parte de su imaginario. Resaltan sus patrones iconográficos trabajando en los tiempos que personalmente administra con su particular sentido del humor, algo que también lo caracteriza.

Bocetos de Chayo
Bocetos y dibujos
​​

El mural pintado en la secundaria hoy retocado para cubrir un poco el deterioro por el paso del tiempo, es un mural donde podemos mirar y admirar todas sus características iconográficas identificando a los personajes que en el imaginario quiso plasmar dejando un mensaje a las generaciones posteriores en su paso por la escuela y que de la misma forma condicionados por nuestra cultura podemos ver de distintas maneras validando su estilo, con contenido simbólico como deseo escondido de esa parte que desea mostrarnos y que todos deberíamos ver para entenderlo porque no siguió un método o precisión para el dibujo, solo fue el instinto de mandar el mensaje, de dejarlo justamente ahí.

Los materiales y los colores que elige para representar poseen significados expresos donde inyecta aplicaciones sutiles acompañadas de un contexto natural y un hermoso arte visual, todo bello con estilo, composición, proporción, ritmo, simetría y lo mas importante como bien lo dijo es el color y el uso de la “perspectiva” que reproduce a distintitas y diversas escalas, “como en la secundaria Otilio Montaño donde hay un buen ejemplo de la perspectiva de posición, es decir, donde los objetos o las imágenes más alejadas del espectador se ven en la parte superior del muro o pared”. En este mural adosado cada personaje tiene rasgos únicos iconográficos que se identifican por su diversidad de colores, tamaños y formas, posición, leyendas y letras.

Chayo nos cuenta que emplea pinceles, brochas e instrumentos para pintar, bastidores que al colocarlos le permiten generar y delinear trazos, rellenar las áreas específicas de su interés con colores o con pintura. Y en los contornos de las figuras aplica la pintura de manera fluida o espesa, dependiendo de sus propias características pictóricas con líneas continuas y de grosor o delgadez homogéneo.

En la aplicación del color utiliza tres técnicas; pintura al fresco, pintura de temple  o al seco y la técnica mixta. Todos las imágenes para él poseen un significado, algunas están cargadas de  valores religiosos y otras solo de valores simbólicos o estéticos. Los colores que emplea son de acuerdo al dibujo y el dibujo de acuerdo al tema o al símbolo que puede ser especial o tener alguna relevancia en la naturaleza o en la región como el agua, el humo o el fuego relativos a la agricultura y todas sus obras reflejan la presencia de tradiciones, costumbres y raíces con un profundo conocimiento nato, con diversidad cultural y artística del municipio y de la región con equilibrio iconográfico y la información verbal o imaginaria que después expresa de forma escrita en sus poemas y así logra resaltar belleza, complejidad, dinamismo y simbolismos afromexicanos.

En su arte encontramos que es observador y reflexivo, crítico y preponderante, simula texturas, dibuja, traza personajes, animales como los mamíferos, felinos y cánidos, fauna híbrida, jaguares, tortugas plantas de maíz, aves reconocidas que forman parte de su imaginario o caballos, toros, aves de corral como gallos y gallinas, aves del manglar como el pelicano café y el blanco de los lagos de agua dulce, patos y garzas con distribución geográfica en distintos cuerpos de agua de la población y región, ardillas, loros, palomas y pericos, varias especies de pájaros paseriformes, o bien águilas, colibríes, loros y guacamayas que son las aves de mayor presencia en sus dibujos todos con posturas naturalistas bellamente plasmados y pintados, simbólicas y culturales de mucha calidad con un excelente manejo de las proporciones para evidenciar toda la expresividad posible, riqueza visual, sentimiento y orgullo nato.  Pero su favorito es el toro.

La obra de Nazario nos permite describir sus peripecias como persona y como pintor, ver el presente, valorar y aquilatar el pasado y toda la memoria pictográfica un poco olvidada desde hace muchos años por nuestra población y autoridades de todos los niveles. Es un pintor sin instrucción artística, esboza el romanticismo y el amor en sus obras, no es rebuscado ni pierde rigor en sus trabajos, ha sabido explorar sus propias ideas y pensamientos desde su entorno y contexto ideológico, imaginario, pulcro y refractario, dicho sea de paso puede traspasar fronteras y generar un potente imaginario creativo en las generaciones venideras.

Nazario pone en el centro de este trabajo la historia de todos los contextos ideológicos, de la vida cotidiana y espectadores, de convivencia y vivencias estudiantiles sobre todo de aquellos que se han acercado viniendo de las aulas de las escuelas de los distintos niveles quienes se vuelven satisfechos con las obras solicitadas convirtiendo esta y otras historias como historias cotidianas que quedaran en la memoria colectiva poblacional afrocopalense.

 

garciaflorentino910@yahoo.com.mx