Entregan la Secretaría de Turismo Federal, documento que recoge el sentir y anhelo de la sociedad civil frente a los planes de reconstrucción de Acapulco

Reconstrucción de Acapulco: Cultura y comunidad como pilar de resiliencia

La reconstrucción de Acapulco no es solo una cuestión de infraestructura, sino un ejercicio profundo de resignificación social y cultural. En este contexto, el programa Laboratorio Acapulco ha desempeñado un papel fundamental al reunir voces de la sociedad civil para proponer un modelo de reconstrucción inclusiva que responda a los anhelos de la comunidad.

El pasado 3 de abril de 2025, en la histórica sede del Colegio de San Ildefonso, se entregó al Subsecretario de Turismo del Gobierno de México, Sebastián Ramírez Mendoza, la memoria de las mesas de diálogo y reflexión 'Resignificar Acapulco'. El evento fue encabezado por Eduardo Vázquez Martín, director de la institución, quien destacó la importancia de escuchar a los sectores afectados para construir un futuro más justo.

Este documento, resultado de un trabajo colectivo realizado entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, recopila los aportes de seis mesas de diálogo en las que participaron ciudadanos, gestores culturales, académicos y artistas. A lo largo de 104 cuartillas, se exponen 13 ejes fundamentales para la resignificación y reparación del territorio, abarcando desde el turismo y el cuidado ambiental hasta la revaloración de las comunidades culturales.

Para Citlali Guerrero, poeta y gestora cultural, este esfuerzo busca que las decisiones gubernamentales incluyan el sentir de quienes habitan el municipio y no solo enfoques turísticos. En respuesta, Sebastián Ramírez reconoció la relevancia del proyecto y expresó su intención de incorporar las propuestas en el plan de reconstrucción.

Regsinificar a Acapulco
Flyer oficial
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Además, a partir de esta iniciativa, surgió la idea de crear la antología 'Acapulco después de Otis', que reunirá relatos de escritores consolidados y jóvenes talentos de la región. Esta compilación literaria promete ser una muestra de resiliencia y memoria colectiva.

La entrega se llevó a cabo de manera híbrida desde la sala José Clemente Orozco, con la participación de destacados actores culturales como Andrea Griborio y Miquel Adriá, así como representantes de Acapulco conectados virtualmente. Esta ceremonia simboliza el inicio de una colaboración activa entre sociedad civil y gobierno, con el objetivo de transformar el dolor en esperanza y el desastre en oportunidad.

Acapulco, una ciudad herida pero vibrante, avanza en su reconstrucción con el poder de la cultura como guía. La reconstrucción no solo será material, sino también simbólica: un proceso colectivo donde la identidad y el arte ocupan un lugar central.